Rev. Ignacio Hinestroza

Continuamos fascinados con el tema de la credibilidad, un tema que corre por todas las páginas de la
Santa Palabra de Dios. Recordemos que tenemos que presentarnos ante el mundo y sus gentes con un
testimonio eficaz, limpio, transparente y que adorne la sana doctrina.
Se dice de nuestro amado Salvador Jesucristo que cuando terminó de enseñar el conocido sermón del
monte, “…la gente se admiraba de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no
como los escribas.” San Mateo 7: 28(b)-29

Si bien es cierto que la Biblia nos advierte sobre casos funestos como el del rey Acab en Israel, que por su
actuar negativo, a cambio de conducir al pueblo y motivarlo a buscar a Dios hizo todo lo contrario llevando
al pueblo a la idolatría y a la ruina espiritual, también encontramos ejemplos muy valiosos que hasta el día
de hoy siguen inspirando a otros a permanecer en Dios, aun en medio de los más feroces ataques de
satanás y sus demonios, veamos algunos:

JOSÉ
Su testimonio fue tan limpio que a pesar de haber sido tratado como esclavo, vituperado, calumniado y
escarnecido, se mantuvo fiel, y Dios lo honró y lo llevó a una posición tan alta, que muchos tuvieron que
reconocer a su Dios, a la vez que salvó al pueblo de una condición de ruina y miseria. Génesis 41: 41-46

DANIEL
Su confianza en Dios impactó a todo un imperio. No se contaminó con las costumbres paganas e
idolátricas de Babilonia, marcó una notable diferencia, inspiró a sus compañeros a confiar en Dios, y quedó
demostrado que no hay Dios como Jehová. Fue llevado a la posición de administrador del emperador, y
todos reconocieron al Dios de Daniel como el único Dios viviente, digno de ser temido. Daniel 6:26

ELISEO
Una mujer importante de la ciudad de Sunem en el territorio de Isacar, tuvo que reconocer que Eliseo con
su distinguido testimonio, era un varón santo de Dios. Ella veía a Eliseo como un hombre consagrado

completamente al Señor, tanto así, que lo invitó a posar en su casa, solo para disfrutar de la bendición que
este hombre irradiaba de parte de Dios. 2º de Reyes 4: 8-11

Amados hermanos, que todos estos ejemplos nos inspiren a nosotros, para que a la vez, nosotros
inspiremos a otros con un testimonio brillante. Eso es ¡credibilidad!

 

Ver video: