Rev. Ignacio Hinestroza

La Biblia es el conjunto de libros que conforman las Sagradas Escrituras. Es la
Palabra de Dios; en ella siempre hay un mensaje del Padre Celestial para cada
situación de la vida, ella nos habla de la creación, de las maravillas del Creador, nos
habla también de la santidad y del pecado, del cielo y del infierno, y algo sumamente
trascendental nos habla del camino para llegar al cielo: JESUCRISTO.
Es importante anotar mirando esto, que en nuestra vida diaria no va a suceder nada
sin que le demos la importancia debida a la Palabra de Dios, no habrá avivamiento sin
ella, no habrá gloria y poder si la hacemos a un lado; Dios no es independiente de la
verdad de su Palabra, por tanto, nosotros los creyentes cada día le damos un lugar
muy especial en nuestro corazón.La Biblia hablando de sí misma dice: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil
para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,   a fin de que el
hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” 2ª
Timoteo 3:16-17
Y continúa diciendo:
“Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos
filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y
discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.” Hebreos 4:12
Pero aún sigue mencionando:
“Tenemos también la palabra profética más segura…” 2ª Pedro 1:19(a)
Recordemos que en el libro de los Salmos capítulo 1 en su primera parte, nos
encontramos con un varón bienaventurado, que no se involucra en el consejo de los
malos ni se enreda en el pecado, sino que se deleita en la Palabra de Dios y en ella medita día y noche, como resultado, este creyente es un creyente próspero y fructífero.

De la misma forma Dios le habla a un líder como Josué; le dice que nunca se aparte
de este libro, refiriéndose a sus mandamientos, y que meditara en él día y noche y en
consecuencia tendría un liderazgo exitoso.
Cuando nuestro amado Salvador Jesucristo termina de enseñar aquel poderoso
sermón de las bienaventuranzas, concluye diciendo que cualquiera que oye la Palabra
de Dios y la hace, es comparado con un hombre inteligente que edifica sobre la roca y
que por lo tanto nunca caerá.

Amados, todo esto es para nosotros, si oímos atentamente y obedecemos la voz del
Señor Todopoderoso, nunca caeremos de la gracia Divina.
Aparte de todo este mover espiritual y glorioso, alguien expresó con respecto a la
Biblia:

  • Ella debe llenar la memoria
  • Ella debe gobernar el corazón
  • Ella debe guiar los pasos del creyente
  • Debemos leerla para ser sabios
  • Debemos creerla para ser salvos
  • Debemos practicarla para ser santos
  • Es el mapa del viajero
  • Es el cayado del peregrino
  • Es la brújula del piloto
  • Es la espada del soldado
  • Es el itinerario del cristiano
  • Aquí se restablece el paraíso